Cómo superar una infidelidad

/ / Sin categorizar

Te has enterado: tu pareja te ha sido infiel. El mundo se te derrumba. Sientes dolor. Sientes rabia. No sabes cómo seguir. Tienes sentimientos encontrados respecto a seguir con la relación o dejarla. Si tenéis hijos, la cosa se complica aun más…

 

Si has tenido esta experiencia, sabes de qué estoy hablando. No es fácil. No es fácil vivirla y parece imposible superarla. Pero lo es. Por eso quiero hablar un poco sobre ella y espero que te ayude.

 

Si acabas de enterarte hace poco, de lo primero que tienes que ser consciente es que todo pasa. Que los sentimientos cambian, evolucionan. Que no te vas a sentir toda la vida como te sientes ahora. El dolor ahora puede ser intenso, y probablemente mañana también. Pero, poco a poco, irá disminuyendo. Las personas somos más resistentes emocionalmente de lo que creemos. El ritmo con el que la intensidad disminuirá es muy personal, eso sí. Algunos lo digieren más rápido y otros menos rápido. Respeta tu ritmo, con la certeza que va a disminuir. Y no digo que desaparezca completamente. Me refiero a que pasara de ser insoportable a molesto, pero soportable. De no dejarte vivir a aparecer solo en determinados momentos. Y esos momentos irán poco a poco siendo menos frecuentes probablemente. Se que esto no te va a hacer sentirte mejor inmediatamente pero, a veces, saber que hay luz al final del túnel nos alivia…aunque ahora mismo no veas la luz.

 

La sorpresa inicial suele ser dura y desata muchas emociones. Pasarás por las típicas etapas del duelo o de la pérdida, porque tienes que decir adiós a la idea que tenias de que tu pareja solo tenia ojos para ti. Para rebajar la tensión interna, no dudes en desahogarte:

 

Si tienes rabia, grita.

Si estas triste, llora.

También puede que sientas algo de ansiedad, con lo que hacer unas pocas respiraciones profundas y centrarte en tus sentidos (huele, escucha, mira por la ventana, acaricia algo) te ayudará a desconectar de los pensamientos que te provocan esa ansiedad.

 

En esta fase, es normal que quieras compartirlo con personas, conocidas o no. Hazlo. Las veces que haga falta. Aunque tengas la sensación de estar repitiendo lo mismo. Es un mecanismo para asimilar lo que te ha pasado. Te ayuda a digerir la cruda realidad. Y también te hace sentir el apoyo y el cariño que necesitas. Repito, de personas conocidas o desconocidas. Los amigos y familiares te pueden dar un apoyo que te llega más profundo. Pero puede darte vergüenza contarles lo que ha pasado. En este caso aliviarte con una persona desconocida o no tan cercana puede servirte también. Lo importante es que lo compartas. Si esta persona es un profesional (terapeuta, coach, psicólogo) puede darte puntos de vista y ayudarte de manera que tus amigos no pueden. Y no digo que sea mejor un conocido que un desconocido ni lo contrario. Ojala que uses ambas opciones. Cada persona con la que lo compartas te aportará algo. Y repite con las que te hagan sentir mejor. Confía en tu intuición.

 

Todo lo anterior te ayudará sobre todo en la fase inicial. Pero una vez sientas un poco más de calma, necesitarás afrontar los sentimientos que te quedan. Para que en el futuro, puedas relacionarte (con tu pareja actual o con cualquier otra) sin llevar contigo la carga que tienes ahora. Y las dos cosas en las que te recomiendo que profundices es en el perdón y en tus miedos.

 

Del perdón ya hablé en otro de mis artículos, así que aquí solo quiero recordar que el perdón es para el que perdona.  Es para ti. Para que puedas seguir adelante en tu vida y relacionándote sin miedo y sin rencor. Porque con miedo y con rencor no puedes conectar con nadie y sufrirás aislamiento. Y sé que no es fácil. Pero es por tu propio bien.

 

Y ahora hablemos de los miedos. Porque el dolor que sientes o has sentido tiene que ver con tus miedos. Los miedos son muy personales por lo que es difícil generalizar. Lo mejor es explorarlos con la ayuda de un psicólogo o psicoterapeuta, que te ayudará a darte cuenta de cosas que te son difíciles de ver. Pero aquí te propongo algunas ideas:

 

Miedo a que te abandonen: ¿es lo que realmente te preocupa? ¿tus pensamientos están más en el futuro? Si es el caso, intenta averiguar exactamente qué te preocupa: ¿tu situación económica si os separáis? ¿el apoyo emocional? La soledad ¿qué dirá la gente cuando lo sepa?

 

Miedo al rechazo: ¿Le das vueltas a como puede haber preferido a su amante antes que a ti? ¿Te cuestionas tu valor como persona?

 

Miedo a haber hecho algo mal: ¿te sientes responsable de lo que ha pasado? ¿le das vueltas a qué puedes haber hecho mal para que esto pasara? Si te pasa esto, estarás todo el tiempo pensando en lo que hiciste y en lo que podías haber hecho. La culpabilidad puede ser una carga muy pesada, si realmente te crees que tus acciones han llevado a que la infidelidad tuviera lugar. Cuestiónala. Incluso si tu pareja te recrimina que lo ha hecho por algo que tu has hecho o dejado de hacer.

 

Puede haber más miedos o puede que te identifiques con más de uno de los que menciono arriba. Si se te ocurren otros, por favor compártelo y estaré encantado de darte mi opinión.

 

 

 

 

 

 

(Visited 205 times, 1 visits today)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SUBIR